AMERICAN HARDCORE CAP 2: UN MUNDO LLENO DE ODIO

AMERICAN HARDCORE CAP 2: UN MUNDO LLENO DE ODIO

VIOLENCE, DOES IT MAKE ANY SENSE?

VIOLENCE, CAN YOU STOP IT?

VIOLENCE, DO YOU WANT TO?

Youth Brigade, “Violence”

Jack Grisham (TSOL): Siempre pensé que hacerse daño en los conciertos era saludable. Porque así sabías que te habías divertido tanto como era posible. El carácter tribal del hardcore demandaba una nueva danza. El contacto físico entre el público creó lo que se llama “slam dancing”.

El slam dancing se desarrolló en el sur de California (SoCal), en ciudades como Huntington Beach y Long Beach. De acuerdo a la sabiduría local, Mike Marine, antiguo marine y estrella de “The Decline…” fue el primero en hacer slam dance en 1979. Marine creó una retorcida versión del baile punk. Golpeaba en la cara a cualquiera que se acercara, especialmente si era un hippie, al que pulverizaba. Los chicos lo llamaban el Huntington Beach strut o HB strut, que consistía en movimientos desafiantes, moviéndose en círculos, y agitando los brazos golpeando a cualquiera en tu camino. El slam dance era algo significativo porque separaba a los chicos de los posers y los adultos.

GESTAPO

Jimmy Gestapo (Murphy’s Law)

Lee Ving (FEAR): Justo cuando sacamos nuestro primer disco, sobre el 81, se pasó del pogo al slam dance. El pogo solo era saltar arriba y abajo. Era menos interactivo, más benigno. El foco pasó de Hollywood a las playas, y nació la idea del slam pit y la velocidad. Empezamos a tocar tan rápido como podíamos y la gente se volvía loca, matándose entre ellos en el pit. Era un buen ejercicio.

El stage diving y el slam dancing molaban, pero muchos chicos se hacían daño. Había huesos rotos, cabezas abiertas, heridas sangrantes, bien por caídas o por colisiones con chicos que buscaban la confrontación al estilo hooligan.

Ray Farrell (SST): El hardcore se convirtió más en un evento deportivo que musical, con los peores jocks que hayas visto. Excluía a las mujeres. Se convirtió en excluyente porque era violento. La gente no podía manejar el aspecto físico. El “baile” punk era más seguro, más comunal. Con el hardcore había muchas más botas volando por los aires que zapatillas de deporte, una connotación realmente agresiva. Reemplazó la parte arty una inyección de energía extrema hasta el punto en el que ser una banda más rápida equivalía a tocar un solo de guitarra más rápido en los 70.

Harley Flanagan (Cro-Mags): Si no estabas con la gente de la escena y golpeabas a alguien accidentalmente, te pateaban el culo a ti. Pero a pesar de la supuesta violencia, la mayoría son habladurías. Pocas veces alguien salía realmente herido. Y cuando pasaba, solía merecerlo, de una forma o de otra. Cuando la mierda explotaba yo solía estar metido en medio, pero nunca hubo esas supuestas guerras. Nunca hubo algo tan grande como la gente lo hace parecer.

El hardcore implicaba peligro, haciéndolo realmente atractivo. El odio es fácil de abrazar, te puedes meter en eso sin problema. El hardcore era un entorno increíblemente competitivo todo el mundo hablaba de unidad pero la escena supuraba división, rivalidad y conflicto.

youthbrigade

Stage Diving en un concierto de Youth Brigade

Pat Dubar (Uniform Choice): Al principio era mucho más una comunidad y había mucha menos violencia. En cuanto la gente empezó hablar toda esta mierda sobre la unidad, se convirtió en segregación. Era algo retorcido, se limitaba a como alguien bailaba cierta música. Había mucho más caos, pero parecía que se producía menos daño que cuando todo estaba más organizado. La cosa se volvió estúpida básicamente.

THERE ISN’T ROOM

FOR PEOPLE LIKE ME

MY LIFE IS THEIR DISEASE

Black Flag “Spray paint the walls”

Los miembros de la escena invitaban al conflicto. Con su atuendo y su actitud confrontativa. Si un extraño se metía con ellos por su forma de vestir, era una medalla, algo de lo que estar orgulloso.

Ian McKaye (Minor Threat): Nos pintamos el pelo como la cola de una mofeta, algo tan feo que sabíamos que estábamos en algo jodidamente bueno. La violencia fue de repente un problema porque todo el mundo quería pegarte una paliza, éramos gente impecablemente honesta, no robábamos. Nos metíamos en un montón de peleas pero no éramos estúpidos. Sin embargo nuestra apariencia era tan ofensiva para la gente que nos hizo darnos cuenta del asco que daba el mainstream, y estábamos contentos de estar fuera de él. La violencia nacía de lo que estaba ocurriendo en este país. Las cosas eran tan absurdas que simple hecho de enfrentarte a lo aceptado te convertía en un marica.

Greg Graffin (Bad Religion): Para mí ir a la escuela cada día era algo increíblemente violento. Estar metido en el hardcore entonces era una gran amenaza por alguna razón. Quizás se agarraron al elemento relativo a la anarquía, y eso les asustaba, a lo mejor pensaban que era una conspiración comunista, o que los nazis volvían, quién sabe. Había tanta hostilidad que cualquiera que quisiera mostrar su apoyo, tenía miedo de hacerlo abiertamente.

Danny Sage (Heart Attack): No era algo cool ser hardcore. Los chicos en la escuela querían matarte. Estaba más allá de que te gustaran sex Pistols, era algo totalmente ajeno. La gente no conocía a los Germs, o Circle Jerks o Black Flag. Siempre te venían en el hall y te hacían preguntas estúpidas. ¿Por qué llevas el pelo así?, ¿por qué llevas un trozo de tela en tus botas?, ¿que significa? Era algo serio.

Tom Price: (U-Men): Yo llevaba el pelo corto y una camiseta de los Ramones. Te atacaban físicamente todos los días, no había fallo, era la mierda estándar: pasa un Camaro cuando esperas el autobús, unos tíos te llaman maricón, y te tiran latas de cerveza llenas a la cabeza. O los ignoraban o les gritabas que te jodan. Y entonces te daban una paliza. Me pegaban todo el tiempo. Teníamos todas estas casas, locales donde los chicos del hardcore nos juntábamos, y la rutina era que todos los fines de semana los tíos de la fraternidades las asediaban. Se puso bastante violento durante un tiempo, las reacciones eran violentas de verdad.

slammingEDIT

Ian McKaye: Era completamente violento, hasta el punto en que ibas por la calle y de repente te perseguían gritando “maricón” y te daban una paliza. Había una pandilla en Georgetown llamada de Punk Beaters (los “machaca punks”) que pegaban a los punks cuando les veían solos. Teníamos problemas con todo el mundo. Hacíamos que mi hermano, que tenía 15 años, caminara solo y le seguíamos a distancia para encontrar a toda esa gente cuando se metían con él.

Brian Brannon (J.F.A): Tenías que pegarte con los matones deportistas (jocks) todo el tiempo. Aunque DEVO llevaban ya fuera de juego cinco años te venían gritando “Whip it, man”. Una vez me puse una camiseta que decía “Jocks Suck”, en letras grandes para ir a la escuela. En cuanto llegue podía sentir todos esos ojos sobre mí. Sabía que iban a atacarme pero actúe como si no pasara nada. Tenía que pasar por la cafetería, delante de un enorme jugador de fútbol mexicano, Taco. Yo era novato y él veterano. Vino detrás de mí. Caminé más rápido pero no iba correr, casi había salido cuando una mano me agarró, me dejo ir con una advertencia. A la hora de la comida todo el equipo me rodeó. Me empujaron, me golpearon unas cuantas veces, se pusieron en fila para pegarme. El primero no me dio muy fuerte, pero me puse a fingir y a decir que iba morir y me libre. Me agitaba en el suelo, se asustaron y se largaron.

Jack Grisham (TSOL): El pelo de colores era como comprometerte en serio. Ahora es mono, pero entonces no tenía nada de mono. Donde yo vivía había peleas todo el tiempo e ir a una licorería era algo serio. Sabías que ibas a tener que pelear fuera para poder volver a casa. Tenías que pelear con todo el mundo, todo el mundo te odiaba. Había mucha mierda. No recuerdo cuántas veces me tuve que esconder de gente que quería matarme. Hablo de intentos reales. Una vez sabotearon mi coche y éste explotó. Me cortaron el tubo de la gasolina.

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Social Distortion

Mike Ness (Social Distortion): Donde vivíamos, en SoCal, si ibas por la calle con chaqueta de cuero, el pelo rojo, estabas tomando la decisión de meterte en algún tipo de confrontación. Teníamos 17, 18 años, y había una generación de hippies de 25 que no quería que esto ocurriera. También había padres enfadados, trabajadores de la construcción etc. Pasaba un coche y te llamaban maricón. Les respondíamos, se daban la vuelta y peleábamos. En esa época si veías a un punk de otra zona le saludabas, y le preguntabas de dónde era. Por supuesto después todo creció. Los punks empezaron a pegarse con otros punks.

Tony Cadena (Adolescents): Hubo una pelea tan seria que ya no pudimos tocar más en fiestas. Había dos fiestas en el barrio. Tocamos en una, y en la otra había una banda de versiones de Van Halen. Las dos fiestas se enfrentaron en la calle. A alguien le cortaron con un cúter, a otro le golpearon en la cabeza con un hacha, bates de béisbol. Cuando tocábamos pasaban cosas así.

Jimmy Gestapo: Había tanta gente que pillaba por ser punk que se hicieron hardcore. También nos pegaban por ser hardcore. Era divertido ir por ahí con el pelo de pincho y cinturones bondage, pero entonces pasé a afeitarme la cabeza, ponerme botas y armarme con un cinturón-cadena. Hice que mi moda evolucionara hacia algo funcional. Es lo que hizo todo el mundo a mi alrededor. Me juntaba con mi nuevo colega, Harley. Después de tantos asaltos, estábamos preparados, una bola ocho en un calcetín, cadenas, cuchillos, lo que fuera. Cualquiera que nos dijera algo por nuestro aspecto, le machacábamos.

Mark Stern (Youth Brigade): Pasamos a pegarnos con toda la gente de seguridad, sobre todo los viejos días del Starwood, eran unos gilipollas. Si bailabas, te tirabas del escenario o hacías algo que no les gustara esos tíos sin cuello te echaban y te apalizaban. Nos hartamos de eso, les esperábamos fuera cuando salían solos, les cogíamos y les destrozábamos. También lanzábamos botellas a la policía. La violencia entre punks era rara entonces. En general la escena estaba unida en proyectar esa violencia hacia los que estaban en contra nuestra.

Harley Flanagan: Me gustaba pegar a los ingleses, me parecía que su actitud era realmente pomposa, no me gustaban. Si alguien pasaba por el barrio, el East Village, yo pensaba “no voy a dejar que cualquier estirado se pasee por mi patio trasero”. Me metía en peleas porque fui un chico jodido. Pegaba a la gente con bolas de billar, era producto de mi entorno.

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