Adrián Fernández: Del fin del mundo a todo el mundo

Adrián Fernández: Del fin del mundo a todo el mundo

De Adrián conocíamos dos facetas: la de diseñador gráfico y la de poeta. Hace dos años y medio decidió sorprendernos con una nueva: la viajero. Ha estado este tiempo conociendo diferentes países y culturas. Hablamos con él sobre su periplo.

¿Por qué decides emprender este viaje?
Porque había cumplido todos los objetivos que me había planteado cuando llegue a España. Sumado a unos años largos de estabilidad… me di cuenta de que estaba en un momento “limbo” que podía prolongarse y que no me llevaba ningún lado. La famosa zona de confort. Y un día lo vi claro, pensé – si soy freelance, ¿por qué estoy en un lugar si puedo estar en todos los lugares del mundo?- Y desde que lo pensé hasta que lo llevé a cabo fue bastante rápido. Vendí casi todas mis cosas, las que en realidad quiero las guardé en casa de amigos, para reducirme a una mochila y ya.

¿Qué se lleva uno cuando emprende un camino así?
Al principio llenas la mochila pensando que vas a necesitar un montón de cosas y luego por el camino te das cuenta de que no necesitas tanto y vas tirando. Yo salí con un mochilón de unos 40 kilos y ahora llevo una de 20kilos, bueno 23 pero porque llevo ropa de invierno.

Ver El Chaltén (Argentina) con una mochila minúscula

¿Dónde empieza el viaje?
En España, en el Resurrection, viendo a Iron Maiden (¡y el último concierto de Lemmy!!). De ahí me fui a Pontevedra con los chicos de Trinidad Tattoo; ahí me quedé un tiempo, conociendo Galicia, que no la conocía. Así que puedo decir que el viaje empezó en Finisterre, curioso porque la gente va allí como fin de su viaje, yo sin embargo lo empecé ahí.

De Galicia salté a Santander…

La primera idea fue dar la vuelta al mundo pero luego pensé que tengo amigos en todas partes del mundo, así que agarré un mapa, marqué donde tengo amigos y dije –esa va a ser la ruta-. Y me fui a ver a todos. Fui viajando con la intención de ver a mis amigos y aproveché que estaba en ciertas zonas y seguí viajando más.

La ruta concretamente fue Pontevedra-Santander-Burdeos-Berlín-Tailandia (con escala en Moscú)-Bangkok (Tailandia) y de ahí fui bajando por el continente hasta llegar a la frontera Malasia pasando por todas sus islas… y entrando por Langkawi. Recorrí el continente entero pasando por Kuala Lumpur y sus principales ciudades, para llegar a Singapur.
En Singapur, tengo un amigo y aproveché para dejarle la mochila grande, armarme una pequeña y usar su casa como centro de operaciones para recorrer Asia. Allí encontré la oferta del siglo: me fui a Japón por 100$.
Cada continente tiene un ombligo desde el que salen todos los vuelos. En el caso de Asia es Kuala Lumpur, como Cancún es (México) es el de centro América. Son ciudades con mucha frecuencia de vuelos, y cuanta más frecuencia de vuelos haya más ofertas de vuelos existen y por tanto más opciones de encontrar chollos interesantes.
Si yo estoy en Filipinas por ejemplo y quiero ir a Bali, ese viaje puede costarte unos 400-500€, pero si haces Filipinas-Kuala Lumpur- Bali, te sale la mitad. Son más horas de vuelo pero como yo viajo sin prisa y sin tiempo, me compensa.

Así que me organicé todo para salir desde Singapur (escala en Kualalumpur) a Japón y hacerme todo Asia de derecha a izquierda: Japón, Corea, China, Vietnam (de sur a norte), Laos (de norte a sur), Camboya y regresar a Bangkok Tailandia (y recorrer todo el norte del país que no había visto).

Estuve aproximadamente un mes en cada país, menos Tailandia que estuve dos meses y México que estuve seis meses.

Para viajar por Japón lo que hice es comprar de forma anticipada (aprovechando mi estadía en la casa de mi amigo en Singapur) el pasaje “JP Pass ( Japan Rail Pass) que es como el Interrail europeo y te lo mandan por correo a cualquier parte del mundo. Solo se puede comprar antes de ingresar en Japón; estando ya en el país no se puede comprar. La diferencia de precios es muy grande y para moverte por distintas ciudades es perfecto, porque que todos son trenes de alta velocidad y en tres horas o menos estas en todos lados.

Todo el mundo tiene la idea de que Japón es muy caro. Dependerá de qué lujos quieras darte, pero como cualquier país se puede viajar sin gastar tanto y disfrutando de todo lo caro de Japón es llegar hasta ahí desde Europa u otros continentes por donde está situado.

En mi viaje los únicos países en los que tuve que organizarme una ruta específica antes de viajar fueron Japón y China, porque te lo exigen para pedir Visa.

¿Tienes idea de qué hacer con toda esta información que has recopilado en tu viaje?
La verdad es que tengo todo escrito. Tengo muchísima información entre texto, fotos, vídeos y me imagino que algo tendré que hacer con todo ese material.
He tenido todo tipo de experiencias en este viaje, desde presenciar una ceremonia con gente poseída en el sur de Tailandia, a estar con chamanes en México, sobrevivir a un terremoto, tener que dormir con animales para no pasar frío y así miles de anécdotas.

Pero ahora mismo necesito un poco de tiempo para procesar todo esto. Todavía no termino de ser consciente de lo que acabo de hacer.

En la actualidad y sin moverme ahora una temporada de Madrid utilizo mi “vuelta al mundo” como un mantra para ser feliz, porque no tengo la potestad de estar triste, no me lo permito, cada vez que me entra un pensamiento negativo me sale pensar –pero si ¡acabo de dar la vuelta al mundo!!-. Soy mi propio héroe, porque si alguien me llega a decir hace dos años que iba a dar la vuelta al mundo… Todavía no me lo estoy creyendo.

Cuando tome la decisión de viajar lo vi claro. Esto es pensarlo y hacerlo, sin excusas… (sin miedos). Yo sentí en el viaje cómo la gente reflejaba sus miedos en mí y me decían cosas como –¿y qué vas a hacer cuando vuelvas?, ¿qué será de tu vida?, ¿estas loco?-.
Al volver me he dado cuenta de que no cambió nada; el que ha cambiado soy yo, porque ahora soy una suma de anécdotas y experiencias que normalmente la gente no acumula en dos años o ni siquiera en toda su vida.

Frontera de Camboya

¿En qué sentido crees que te ha cambiado el viaje?
Me ha cambiado mucho internamente. Ahora estoy más tranquilo con la vida, me quité muchas pajas mentales que conlleva vivir en sociedades, ya no prejuzgo o trato de no juzgar a las personas y tan solo me quedo con la parte de pensar que mientras no haga daño a otras personas que haga lo que quiera con su vida.

Por ejemplo con el tema de la religión, he tenido la suerte de hablar con muchísimos monjes, sacerdote de varias religiones, filósofos, antropólogos, con los que he tenido conversaciones muy interesantes sobre los diferentes puntos de vista sobre la vida. Y quiero quedarme tan solo con la parte buena donde coinciden todas las religiones y es la parte de trabajar desde el amor y la comprensión, y quitar toda esa parte tergiversada por el hombre y manipulada que tienen todos los libros santos, ya que en el momento que fueron creados existían otros intereses territoriales con otras ideologías que en la actualidad están caducadas. A mi propio entender la raza humana ha evolucionado mas rápido que sus propias creencias.

También me ha cambiado la forma de ver acerca de las necesidades y de cómo a veces determinan el carácter de una persona. He tenido conversaciones con gente que viene de ambientes muy muy humildes y que sin embargo son personas más interesantes que gente que lo ha tenido todo y sin embargo no saben ni lo que quieren en su vida.

Después de haber viajado tanto por distintos países tan diferentes, con distintas culturas y ver distintas realidades en distintos estratos sociales he aprendido que para ser feliz y vivir bien dignamente se necesita poco.

Bueno pero tú antes de este viaje ya habías hecho de todo.
Sí, la verdad he vivido una vida plena (con sus altibajos claro, como todo el mundo). Con mis 44 años he vivido muchas vidas en una sola vida, como digo yo. Tengo muchas anécdotas muy graciosas que se van acumulando con los años. Pero lo que más agradezco es que he sido de estas personas con la suerte de que están en el lugar indicado en la hora adecuada.

Y con el viaje fue igual, he tenido muchas oportunidades ocasionales de estar en el lugar indicado en el momento adecuado, como fue presenciar una ceremonia en Tailandia con gente poseída o ir a un pueblo y que justo estuvieran en una fiesta autóctona espectacular todos disfrazados y que solo se hace una vez al año. O como en México, de tener la suerte que sin pretenderlo conocí a dos chamanes, que me invitaron a participar en sus ceremonias.

¿Cuál ha sido tu sitio favorito?
Todo el mundo me hace esa pregunta y es muy complicado responderla.

Después de todo lo que he visto y recorrido creo que todavía no descubrí mi lugar favorito en el mundo, si puedo decirte varios sitios preciosos o lugares con paisajes increíbles. También hay que entender que los lugares que uno visita depende mucho de las experiencias que hayas tenido en dicho lugar. Si vas a Tailandia y te roban la cartera el primer día de tu viaje, seguro que Tailandia te parecerá un lugar horrible, sin embargo viajas a Tailandia y te vas a un resort con todo incluído y no sales del hotel y te atienden a cuerpo de rey pensaras que Tailandia es hermosa y todo es genial; eso sí, aunque creas que viste Tailandia, no viste nada.

Creo que si uno está bien con su vida y en paz con todo lo que lo rodea, cualquier destino vale como favorito.

Yo particularmente me sentí muy cómodo y muy feliz caminando en medio de las montañas en el sur de Argentina.

México por ejemplo, después de estar 6 meses allí lo considero como casa. He tenido la suerte de tener un muy buen amigo allí y he podido ver un México muy bonito gracias a él, pero además de gustarme mucho por su gastronomía, paisajes y su cultura he sentido que es un país en el que podría vivir.

Argentina, mi país, ¡me encanta!!. Tiene unos paisajes increíbles y obviamente también es casa.

También me he sentido muy cómodo en Filipinas e Indonesia.

Argentina

Oye pero volviendo a la ruta..
Sí, perdón…, nos habíamos quedado en Japón, de ahí a Seúl donde estuve dos semanas para conocerlo bien y disfrutar sus palacios. Luego fui a China, que ¡me encantó!. Estuve un mes viajando por diferentes ciudades y pueblos. China es un puto caos pero me encanta. Entré por Pekín y fui visitando varias ciudades: Xian, Chengdu, etc, pasando por Shanghai (visitando a amigos) y bajando hasta llegar a Hong Kong (donde tengo otro amigo viviendo ahí y con el cual me divertí muchísimo).

Desde Hong Kong a Vietnam y me la recorrí de sur a norte, muchas partes en moto y ya al llegar al Norte crucé la frontera a Laos, que también gran parte de su recorrido lo hice en moto. Luego Camboya continente e islas y volví a Tailandia. Donde vi toda la parte norte que me faltaba por recorrer. Y ya de Tailandia viaje a Bali y de ahí cruce en ferri a Lombok y sus islas. Todos los tramos los recorrí en moto.
Luego viajé a Filipinas, donde visité varias de sus islas, para luego cerrar esa gira nuevamente en Singapur, donde me quedé un tiempo allí con mi amigo. Y de ahí agarré la mochila grande y me fui a Australia. Llegué a Melbourne y pasé por Sydney para luego continuar subiendo por toda costa este del continente junto con otro loco viajero que se había comprado un auto para viajar, así que fuimos por toda costa de camping en camping y de playa en playa.

De Australia salté a Nueva Zelanda, donde me quede una semana en la capital, luego fui a Los Ángeles (donde también tengo amigos), estuve una semana solamente porque lo conocía de otros viajes). De ahí a San Diego, una semana y media viendo y recorriendo los alrededores. Luego pensé cruzar la frontera por tierra para bajar a México por Tijuana (y cantar la canción de Manu chao), pero al final fui directamente a ciudad de México en avión. Estuve 6 meses en México en total (hice base en ciudad de México, pero me fui moviendo y conociendo varias provincias y ciudades del norte y la costa ). Y ya el último mes, con mochila en la espalda continué mi viaje por toda la Rivera Maya hasta llegar a Cancún donde partí a Cuba (allí viajé con amigos que vinieron de Canarias y Galicia a unirse a mi viaje). Después me recorrí Colombia, para cruzar a Ecuador, donde me encontré con otro amigo que vive ahí. A decir verdad Ecuador me sorprendió muchísimo, es un país precioso.

De Ecuador viajé directamente a Chile (donde tengo familia viviendo). Llegué a Santiago, mi idea era estar una semana para ver a mi familia y no mucho más. He estado varias veces en Santiago, pero por curro me terminé quedando un mes.

Después viajé al sur de Chile y crucé al Sur de Argentina entrando por Bariloche (donde tengo mas familia, tengo una familia muy numerosa).

De Bariloche fui bajando y visitado varios pueblos del sur argentino (donde también tengo familia) hasta llegar a la ciudad mas al sur del mundo “Tierra del Fuego”.

De ahí viajé a Buenos Aires, donde estuve dos meses, disfrutando del cariño de la familia y amigos, para casi cerrar el viaje y digo casi cerrar porque volví a España, pero entrando por Barcelona a encontrarme con amigos para pasar por Burdeos (Francia) y luego París y ya volver a Madrid para dar por cerrada esta vuelta al mundo.

Vietnam

¿Hay alguna zona que no hayas visitado?
Sí, me falta África, la India, países del Norte como Groenlandia, Islandia, Finlandia, Noruega, etc. Me hubiera gustado conocer Rusia, Mongolia (que lo tengo pendiente para mis próximos viajes), las islas Salomón (que están entre Australia y Japón), Osaka en Japón… También me hubiera gustado ver más ciudades de China.
Hay sitios que sé que volveré: Bangkok por ejemplo, Australia (ya que es un continente muy grande y solo pude ver una pequeña parte de su costa). En Australia lo que más me sorprendió es la convivencia con la naturaleza todo el tiempo.

¿Qué es lo que más te ha llamado la atención en plan dios, esta gente como puede hacer eso-?
Vi procesiones gigantes en Bali que ni Semana Santa en España. Había tanta gente, miles de personas, con ofrendas brutales por todos lados que les llevaban a sus santos. En Cuba también vi a una mujer haciendo macumba mientras desplumaba un pollo y le tiraba humo de su puro e invocaba anda a saber a quién.

En Indonesia presencié la cremación de tres cuerpos en la playa, con su correspondiente ceremonia que da paso a un funeral abierto, donde todos comen y pasan la tarde, mientras ven como los cuerpos se van quedando en cenizas.

Semana Santa la pasé en Ecuador, con procesiones de miles de personas y vi peña fustigándose con látigos, cargando un cactus a sus espaldas, llevando cadenas en los pies… Bue…qué decirte, viene a ser el hardcore cristiano…

Pero, la verdad que después de haber visto tantas cosas de tantas culturas, ya solo me limito a observar y aprender, dando gracias por la posibilidad de estar ahí presente.

De todas las religiones que me fui encontrando intenté ir aprendiendo e informándome sobre sus costumbres, ritos o ceremonias. Para mi asombro descubrí la filosofía budista (la cual nunca me llamó mucho la atención la verdad), pero que tiene una parte que me agrada y es la de “No imponer”.

Ofrendas en una procesión de Bali

Funeral y crematorio en Indonesia

¿Hubo algún lugar en el que dijeras ostia me voy de aquí pero ya-?
Sí, en Ho Chi Minh, la capital de Vietnam. Llegué en una fecha terrible, Navidad y aluciné, porque hay miles de personas, ¡y de motos!!, no te lo imaginas. Las calles son como ríos pero en vez de con peces con motos. Es un flujo constante, y si quieres cruzar la calle te esquivan, pero no paran, tienes que ir pasito a pasito para llegar de una acera a la otra. En Vietnam no te imaginas las cosas que he visto, como la gente es de un nivel socio económico-bajo el medio de trasporte familiar es una moto, y transportan todas sus cosas en ellas. He visto desde motos con toda una familia: papá, mamá, los dos hijos, el perro, y así todo lo que te puedas imaginar. Son como esos shows que van 20 personas, como una pirámide todos en una moto. He visto transportar colchones de matrimonio en una moto, mesas de cocina, 20 bolsas de cemento, 2 cerdos de 200 kilos.. No lo podía creer, menos mal que tengo fotos de ello porque sino suena como imposible.

Vietnam

En Laos me pegué una ostia con la moto… salí volando.
Y lugares lindos hay tantos…El mundo es precioso.

En el Sur de Argentina por ejemplo tuve un par de momentos bucólicos de estos de mirar a tu alrededor y no ver nada más que naturaleza.
En Tierra del Fuego se siente una tranquilidad y una paz, que no la he sentido en ningún otro lugar del mundo. ¡Es maravilloso!!.

Japón por ejemplo es precioso, sin embargo creo que no podría vivir allí. Su cultura y costumbres, difieren con las mías en algunos temas. Para que te hagas una idea, tengo un amigo japonés (pero pasó la infancia en Argentina), actualmente reside en Japón con su familia e hijos, pero por haber vivido en Argentina su japonés suena un poco con acento. Me llamó la atención la forma en lo que los propios japoneses lo trataban y cómo me trataban a mí como turista. El trato hacia él era muy descortés y hasta con desprecio, como diciéndole “no eres un sangre pura”; sin embargo conmigo como turista, todo era sonrisas y atención por todos lados.

Me dio la impresión de que es una cultura que no te lo pone fácil para integrarte, y eso no me dio buena onda. Los chinos también son un poco así pero más extremos todavía.

También me di cuenta que China y México son muy parecidos en algunas cosas. En ambos existen muchos estratos sociales diferentes, y eso se ve también en los comercios, hay comercios de clase alta, media y baja; existe mucho consumismo en todas las clases sociales, y son dos países con un gran volumen de personas. Así que si buscas por ejemplo unos auriculares hay de los buenos, de los medios y de los malos. Y gastronómicamente también son muy similares, no solo por sus comidas picantes, variadas y sabrosas, tanto en los restaurantes caros como en los locales de fastfood o puestos ambulantes en la calle.

¿Cuál ha sido tu mayor dificultad: comidas, alergias…?
Eso principalmente son prejuicios y miedos. Yo en el viaje comí de todo, desde rata (que la venden como si fuera pollo en un palo), cocodrilo, víbora, grillo, huevos de hormiga (que es un plato exquisito en México, y caro… y me pareció increíble, más rico que el caviar, porque es una mezcla entre caviar y trufa, me pareció una delicatessen). En Colombia se comen hormigas directamente. En México chapulínes (que son saltamontes o grillos).
Tengo la suerte de que no soy alérgico a nada y tengo un estómago contra todo.

China

¿Ha habido algo que echaras de menos?
La verdad que siempre fui bastante desarraigado. Claro que hay momentos de soledad o de echar de menos a un amigo/a. Por ejemplo cuando estas en la cima de una montaña y piensas lo grato es eso, pero te falta el poder compartirlo con alguien o pensar -jo esto es la polla pero si estuviera aquí fulano o mengano seria mejor-.

¿Y qué es lo que estando de viaje te hizo pensar necesito volver a casa-?
El primero objetivo era dar la vuelta, intenté alargarlo todo lo que he podido, que han sido 2 años y medio, pero llega un momento en que el poder de asombro de uno va bajando, porque no es como la gente que viaja a un lugar y vuelve a casa, y lo procesa, y busca otro viaje, yo he estado viajando constantemente, entonces llega un momento en que te cansas de estar siempre con la mochila, no tener un lugar fijo y sentir que no perteneces a ningún lado, o no tener intimidad. Sentí que tenía la necesidad de tener una base.

¿No te ha dado pena no traerte nada de algún sitio?
Si viajas pensando eso no viajas, porque hay sitios en que me hubiera traído de todo: Vietnam, China, Japón, Bali… Son cosas materiales, no es algo necesario para el viaje. Tengo fotos de todo para tener un recuerdo visual.
Es que no es lo mismo viajar que estar de vacaciones. Todo lo que compres que no necesites es una carga.
Muchas de las cosas que he ido necesitando las he ido comprando sobre la marcha y así también fui tirando o regalando.

Volviendo al momento en que decides volver a casa
Sí, a ver el que manda es el dinero, yo tuve la suerte de que pude estirar la experiencia al máximo, porque pude seguir trabajando en el viaje. Al trabajar como freelance pude trabajar online desde diferentes partes del mundo. Pero sentí que había llegado el momento de tener una base de operaciones donde pueda dejar mis cosas, esto no significa que no me vaya a mover más, volveré a viajar, pero con una base. Siento que ahora necesito un de momento de tranquilidad para poder procesar todo lo vivido.

¿Cuál es tu objetivo ahora?
A corto plazo encontrar un piso, trabajar y juntar dinero, mucho, porque me gustaría volver a hacer lo mismo en un futuro no muy lejano pero mejor, ya no tanto de hostel sino de casas y ver menos lugares pero disfrutarlos más. Ojo que lo que he hecho lo he disfrutado y he estado el tiempo que he considerado pertinente en cada lugar, porque cuando uno ya ha viajado tanto se va haciendo experto en el tiempo que merece la pena dedicar a cada lugar.

¿A qué prefieres dedicarle más tiempo: naturaleza, cultura..?
Yo por los sitios en los que estuve viajando prefiero más naturaleza mezclado con ruinas..
Los de naturaleza, paradójicamente requieren más tiempo que las ciudades, no solo para poder disfrutar sino también porque a veces el trayecto para llegar a los lugares es complicado.

Estuve en una zona de Argentina unos días mas de lo pensado porque hice tantas rutas de trekking que necesitaba días de descanso intermedios para reponerme de las palizas que me pegaba caminando.

México por ejemplo, que tiene tanta cultura y arqueología, pirámides, ruinas, etc en diferentes partes de su país, y llegar a ellas requería muchos autobuses y cambio de ciudades constantemente. En Palenque, para ver las ruinas más días me quedé en unos bungalow en medio de la selva.

En Tailandia hubo una isla que ya había visto pero decidí volver a visitarla en mi vuelta de Camboya, y estuve dos semanas allí porque me sentía muy cómodo y fue como unas mini vacaciones dentro del viaje. Viajar cansa mucho, no solo por todo lo que recorres cargado con la mochilas sino también el desgaste físico para llegar a algunos sitios viajando a horas intempestivas…

Tepitos (México)

Mucha gente me pregunta si tuve miedo o pase momentos malos durante el viaje. La verdad que agradezco ser de un tamaño medio -grande y saber defenderme mínimamente, porque he tenido algunos momentos chungos (como unas peleas en Filipinas y China).
También estuve entrenando en Tepitos (México), que es un barrio chunguísimo por lo que tengo entendido y yo tomando cervezas con los del barrio. Eso era para verlo, con todos los que había allí no armaban una boca sana, había de todo: cumbias, putas… de todoooo. Incluso los propios mexicanos me decían que si estaba loco, pero siempre he tenido la cualidad de adaptarme bien en cualquier ámbito. También agradezco haber nacido donde nací porque me ha permitido desarrollar esa facultad de adaptación.
La actitud también es importante, mi actitud en todos esos lugares ha sido de buena onda, y como la gente ve que no tienes miedo tampoco entran en ningún juego.

Por otro lado mucha gente viaja buscando la felicidad, pero la felicidad no existe, la felicidad es la suma de todos los momentos increíbles que has pasado en tu vida, no se puede vivir en la felicidad constantemente porque si no sería la normalidad y no se apreciaría; la vida tiene que tener sus momentos malos para poder disfrutar los buenos.

En este viaje me vengo muy agradecido de haber visto tantas cosas tomándome el tiempo para disfrutar y contemplar.. y doy gracias a mi valor por haber tenido los huevos suficientes para hacer este viaje, ya que soy consiente que no todos podrían hacer esto que he hecho, ya sea por circunstancias ajenas a uno o por sus miedos. Pero es solo animarse, dar el paso y ya está y que no te importe lo que vaya a venir. La gente vive mucho en el futuro preocupándose por lo que va a venir y no es consciente de lo efímeros que somos.

El momento es ahora…

Share This

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *